TRES AMIGOS

 





Tres niños de diez años de edad se encontraban sentados en un cuarto, estaban comiendo unas ricas palomitas de maíz con mucha mantequilla, además, estaban viendo una película de acción en la televisión. Era una bonita noche, por lo que estaba lloviendo y hacía un poco de fresco.

Cuando la película terminó, los tres chicos terminaron llenos de refresco y palomitas. Conversaron sobre lo que vieron en la película y se mantuvieron un rato ahí sentados en la sala.

Fue que llegó la hora de dormir, y la mamá de uno de los chicos llegó con tres pañales desechables en la mano. Los tres se alegraron, pues dormir con pañales esa noche era la mayor espera por todo el día. Así que no dudaron en ayudar a prepararse, hicieron una pequeña fila y primero pasó el hijo de la mujer. Ella le retiró la ropa a su hijo, sacándole el pantalón, su calzoncito, tomándose su tiempo, y los demás chicos observaban la desnudez de este primer chico. La mujer le puso mucho talco para bebés y crema en todo el cuerpo, el chico disfrutaba mucho eso, las manos de su madre le daban muchas cosquillas, principalmente cuando ella le tocaba sus entrepiernas y su pene. Los otros dos chicos disfrutaban de ver la escena, la vista de tener a su amigo desnudo, con las piernas levantadas, mostrando los secretos de sus pompas, su hermoso ano, las que fueron cubiertas con el pañal que les impidió seguir viendo el pene de su amigo. 

Pasó el siguiente niño. Éste mismo se desvistió, dejó su pantalón y calzoncillo en la cama. La mujer puso las mismas sustancias en su cuerpo, haciendo un rico masaje en sus piernas, su pecho, observando que el pene de este chico estaba circuncidado, y le pareció bonito, además que se le veía bastante grande, pero lo cuidaría bien con su experiencia poniendo pañales. Todo el cuarto olía bien, a las fragancias que le echaban a este segundo hermoso niño. Seguido, le pusieron el pañal, las cintas tronaban delicioso y el chico se sentía como sentado en una nube.

El tercer niño también se preparó para el proceso, acostándose en la cama, permitiendo que le echaran crema y talco para bebés. Le pusieron el pañal debajo y sintió un rico hormigueo en su pelvis.

Los tres estaban con sus pañales puestos, sintiéndose bien y continuando con sus imaginaciones y juegos antes de dormir.      



FIN