Pañal después del basquetball









Era una tarde bonita, en la que el bonito chico de la imagen de esta bonita página, se encontraba llegando de su deporte nuevo, era uno que apenas había iniciado ese mismo día, el cual era baloncesto. Sus padres bien lo inscribieron ahí y le gustó mucho al chico. 

Como el bonito chico tenía muchas ganas de hacer pipí, rápido se fue hacia el cuarto donde dormía con sus padres, en una cama individual. 
Su madre le dijo: 
-Hijo, por favor, quítate la ropa y espérame ahorita, no tardo en ir a ponerte tu pañal-. 
El bonito chico así lo hizo, se fue a acostar para que le pusieran su pañal, pero primero obedeciendo a la petición de su madre. Rápido se fue quitando los zapatos deportivos, arrojándolos lejos de la cama. Seguido siguió con su pantalón deportivo color azul, dejando ver su ropa interior, no era un calzón, sino un bóxer corto, una prenda que igual le hacía ver bien. Por irse quitando la ropa acostado, dejaba ver bien sus hermosas pompas bien carnudas, bien proporcionadas. 

Pasaron unos minutos, la madre de este bonito chico llegó rápido para ponerle el pañal. El pañal era uno para adolescentes, pero también podría quedarle a un adulto. 
Entonces comenzó el hermoso proceso: al bonito chico de este breve cuento le quitaron ese bonita prenda interior, la que le cubría su pene y su hermoso culo, la cual fueron deslizando por sus divinas piernas. Cuando la mujer tuvo la prenda en sus manos, solo la puso en la cama, y abrió el pañal a toda su capacidad. El chico levantó sus piernas sobre su pecho, algo que hacen bien todos los chicos grandes del mundo a quienes les ponen pañal. Y se lo pusieron abierto bajo sus hermosa pompas, y le cubrieron todo rápido, porque tenía ganas de hacer pipí. 

Cuando el chico tuvo el pañal puesto, se comenzó a hacer pipí en el pañal, casi delante de su madre, pero ella no prestaba atención, porque se encontraba poniendo en la forma correcta a la ropa interior del chico. 
Pasaron tres minutos, casi cuatro, y el chico estaba completamente hecho pipí en ese pañal color blanco, pero ahora el algodón era amarillo. 
Se lo cambiaron con el honorable proceso de la limpieza, con sus piernas levantadas, donde se podían ver sus pompas, su ano, sus testículos, lo hermoso en cualquier chico de esa edad.
 



FIN