Capítulo 1, parte 1.
Después de haberse graduado de la preparatoria, Ramiro había pasado ya la faceta de haber hablado con sus padres de querer irse a estudiar lejos a una ciudad, que estaba a unas 5 horas de distancia de donde habían vivido todo el tiempo. Ramiro pudo convencerlos, y sus padres también de ayudarle.
Fue así que en cuanto las fichas de admisiones salieron disponibles en la página de la universidad donde Ramiro quería estudiar, rápido sacó una ficha, la imprimió y la guardó en una carpeta para irse al banco para hacer sus pagos. También sus padres fueron con él, a sus 18 años no tenía ningún tiempo a solas.
El no poder estar a solas le ponía frustrado a Ramiro, porque quería conocer lo que era VIVIR con sus gustos y pasiones sin tanta verificación por sus padres, pero ellos aún estaban ahí todo el tiempo, y querer soledad, era su excusa para irse a estudiar un poco lejos, y ya era su decisión.
Entonces, el día en que estuvo pagada la ficha de admisión, Ramiro hizo sus maletas rápidamente en su cuarto, y dejó en unas cajas pequeñas las cosas que quería conservar. Su cama quedó en su posición, al igual que sus muebles, para cuando quisiera volver en los fines de semana.
Lo que Ramiro quería en su tiempo y vida a solas, era poder usar pañales como siempre en cualquier oportunidad muy lejana, porque le gustaba mucho ponérselos para poder pasar el rato haciendo algo, y la constancia de sus familiares en casa hacía imposible ese momento. Allá lejos, podría ser libre en eso.
Los últimos días en casa, Ramiro pasó un tiempo con sus familiares principales; jugó con sus primos un poco al fútbol en el jardín como siempre hacían; a pesar de todo, sus otros primos lo seguían contemplando como un chico pequeño de sus edades.
El día del viaje, Ramiro se fue en el auto con sus padres, emocionado por llegar a su pequeño departamento, para poder estar a solas como quería, pero primero debería iniciar a acostumbrarse a las calles y modos de vida a la ciudad a la que iba. También iniciar sus clases en la universidad.
Y entonces, se fueron rumbo a aquella ciudad, a 5 horas de distancia…
Aún así la madre de Ramiro iba indicando que de vez en cuando lo pasaría a visitar. Mientras que Ramiro iba pensando mucho en PAÑALES…